En “Primitive War”, nos sumergimos en una atmósfera cargada de tensión y misterio desde el primer momento. La película nos transporta a la selva de Vietnam en 1968, donde el equipo de reconocimiento Vulture Squad se enfrenta a una misión aparentemente rutinaria que pronto se convierte en algo mucho más siniestro.
La sensación de peligro acechando en cada rincón es palpable a lo largo de toda la trama, manteniendo al espectador en vilo y expectante ante lo desconocido. La combinación de suspense, acción y un toque de horror hacen que “Primitive War” sea una experiencia intensa y emocionante de principio a fin.
La dirección logra crear una estética visual impactante, con escenas que nos sumergen por completo en la jungla y nos hacen sentir la claustrofobia y la desesperación de los personajes. Los efectos especiales están muy logrados, contribuyendo a aumentar la sensación de amenaza constante que acompaña al equipo en su misión.
En definitiva, “Primitive War” es una película que no da tregua, manteniendo al espectador en vilo y sorprendiéndolo con giros inesperados hasta el último minuto. Una propuesta ideal para los amantes del cine de género que buscan emociones fuertes y un buen rato frente a la pantalla.