En una ciudad de Colorado, en los años 70, se desarrolla una historia inquietante y fascinante. En “Black Phone”, nos sumergimos en un mundo oscuro y misterioso donde un chico de 13 años se encuentra atrapado en un sótano insonorizado por un enmascarado.
La atmósfera de tensión y suspense está presente desde el primer momento, envolviéndonos en un thriller psicológico que despierta nuestros instintos más primitivos. La sensación de claustrofobia y desesperación se palpa en cada escena, manteniéndonos al borde del asiento durante todo el metraje.
La originalidad del argumento y la forma en que se desarrolla la trama son elementos destacados de esta película. La idea de utilizar un teléfono roto como canal de comunicación entre el protagonista y las anteriores víctimas añade un toque único y perturbador a la narrativa.
El trabajo actoral es impecable, especialmente por parte del joven protagonista, quien logra transmitirnos toda la angustia y el temor que su personaje experimenta. La dirección logra crear una atmósfera opresiva y siniestra que nos sumerge por completo en esta historia llena de giros inesperados.
En resumen, “Black Phone” es una película que te mantendrá pegado a la pantalla, con un suspense constante y un ritmo trepidante que no da tregua. Una propuesta cinematográfica arriesgada y cautivadora que no dejará indiferente a nadie.